No buscamos llenar la memoria de fechas aisladas. Queremos conocer a las personas, las ideas y los acontecimientos que fueron dando forma al mundo que nuestros hijos conocen hoy.
Nunca podremos estudiar cada acontecimiento de la historia. Por eso nuestro objetivo no es acumular datos, sino ayudar a nuestros hijos a comprender personas, decisiones, culturas y acontecimientos, y a descubrir cómo se conectan entre sí.
Cada semana el trabajo pasa por algunas de estas puertas. No son actividades sueltas: es el ritmo con el que están escritos los cuadernillos.
En lugar de recorrer miles de años rápidamente, preferimos dedicar periodos amplios a conocer una civilización o etapa histórica con mayor profundidad.
El número indica el orden del periodo dentro de la propuesta. Una misma época puede estudiarse nuevamente a una edad mayor, con libros y actividades de mayor profundidad.
Hermanos de edades diferentes pueden compartir el mismo periodo histórico y adaptar la forma de trabajarlo según su nivel.
Una familia está estudiando Antigua Roma con dos hijos, uno menor y otro mayor. Ambos escuchan la misma lectura sobre Roma.
El menor trabaja un mapa y narra en voz alta lo que entendió. El mayor amplía con una biografía, escribe su narración y registra un acontecimiento en Mi Libro de los Siglos.
Buscamos lecturas que permitan entrar en una época a través de historias, personajes y experiencias, no solamente mediante resúmenes de datos.
Una misma época admite lecturas muy distintas.
Lee tú primero y decide si es para tu familia.
Siempre que se pueda, la lectura es compartida.
Después de leer, que lo cuente con sus palabras.
Cada personaje, acontecimiento, obra de arte, invento o descubrimiento puede encontrar su lugar en el tiempo.
Todo va al mismo lugar y se queda ahí. El libro no se termina al acabar el año: crece durante muchos años, y con el tiempo se vuelve el mapa del tiempo de esa familia.
No es una regla. Es un punto de partida que puedes adaptar a tu familia.
Historia puede relacionarse naturalmente con Geografía y Biblia: los acontecimientos sucedieron en lugares reales, dentro de culturas reales y en periodos que pueden estudiarse de manera conectada.
Ubicar dónde sucedieron las historias. Un continente por año, con sus mapas, su comida y sus costumbres.
Ver cómo la trabajamos →Relacionar acontecimientos y contextos cuando corresponda.
Su página, más adelanteEl material que hemos preparado para trabajar Historia en casa.