La geografía no se acaba en los países y las capitales. Un territorio se conoce por su gente: lo que come, cómo se viste, qué música escucha, qué animales lo habitan y qué historias se cuenta para explicarse el mundo.
Al estudiar geografía exponemos a nuestros hijos a otras culturas y a la belleza de territorios que no conocen. No se trata de memorizar mapas, sino de entender cómo las montañas, los ríos y los climas han dado forma a la vida de quienes viven ahí.
Estos son los principios con los que están escritos los tres cuadernillos. No son ideas sueltas: cada uno aparece como trabajo concreto dentro del material.
En lugar de recorrer el mundo entero a la carrera, dedicamos un ciclo escolar completo a un solo territorio: tres trimestres de doce semanas para conocerlo de verdad.
El número indica el orden del continente dentro de la propuesta, no el grado escolar. Un mismo continente vuelve a estudiarse más adelante, con los ejercicios de niveles superiores.
Los estudios de historia —Historia, Geografía y Biblia— están pensados para hacerse en un mismo momento por toda la familia. Hermanos de edades distintas trabajan el mismo continente aunque no estén en el mismo grado.
Una familia está en la semana de trajes típicos de Asia con dos hijos, uno menor y otro mayor. Los dos leen sobre el kimono japonés y buscan Japón en el globo.
El menor colorea el traje y cuenta en voz alta qué le llamó la atención. El mayor investiga en qué ocasiones se usa todavía, lo compara con el sari de la India que vieron la semana pasada y lo escribe.
Cada semana se abre una distinta. Ningún cuadernillo las trae todas: esto es el repertorio del que sale el año.
África recorre el continente pueblo por pueblo: los mismos temas vuelven cada trimestre con gente distinta —zulú, marroquí, sotho—. Asia y Europa traen treinta y seis temas diferentes, uno por semana. Las dos formas cubren el año completo.
No es una regla. Es un punto de partida que puedes adaptar a tu familia.
Geografía no va suelta. Forma parte de los estudios de historia junto con Historia y Biblia, y el material está pensado para que las tres se trabajen en el mismo momento del día.
Los cuadernillos incluyen semanas como «Europa en la Biblia» o «Asia, cuna de la religión».
Su página, más adelanteEl material que hemos preparado para trabajar Geografía en casa.